Anthony Robbins es escritor y conferencista de temas relacionados con desarrollo personal y liderazgo. Uno de sus mentores fue Jim Rohn. Sus obras más sobresalientes son: Poder sin límites y Despertando al gigante interior.
Estas son las 10 Claves de desarrollo personal de Anthony Robbins:1. El mundo cree en quien cree en sí mismo. Aprender a creer en uno mismo es una de las tareas más fundamentales que toda persona ha de desarrollar. La gente que no consigue resultados en el trabajo, las relaciones personales y con relación al dinero, es gente mentalmente pobre. En el fondo, es gente que no cree en sí misma. Por eso dice Robbins:
"El mundo cree en quien cree en sí mismo".
Las personas que creen en sí mismos han logrado despertar al gigante interior que reposa en sí mismo; en cada persona hay un gran potencial a la espera de ser liberado. Pero ese gigante interior corre el riesgo de permanecer dormido en la persona que no cree en sí misma.
2. Lo posible o lo imposible es el reflejo de nuestras propias creencias. La vida de todas las personas son el reflejo de sus propias creencias. Por eso dice Jesús:
"Según sea tu fe, así serán las cosas que te sucederán" (Mt 9,29).
Una creencia es un pensamiento o una idea que domina la mente de una persona, aunque ese pensamiento o esa idea sea falsa. Por lo tanto, una persona que quiere hacer realidad su sueño ha de tomar la decisión de eliminar sus creencias falsas y promover aquellas que le permitan alcanzar el éxito en sus proyectos.
3. Lo que configura nuestras vidas es lo que hacemos de forma consistente. Aristóteles dice que "construyendo casas nos hacemos constructores de casas... y ejercitando la hombría nos hacemos viriles". De ahí la razón de que:
"La repetición es la madre de todas las destrezas. Pero la dejadez es la madre de todas las pérdidas".
Así que a fuerza de repetir, una y otra vez lo mismo, es como se va asimilando, interiorizando y dominando cualquier tarea y en cualquier ámbito. Haciendo cada día algo, es como uno mejora; y dejando de hacer algo diariamente, es como uno pierde. Por lo tanto, las cosas hechas repetidamente —hasta la saciedad— dan consistencia a la vida de las personas.
4. Nunca hay que dejar de aprender, de estudiar y de crecer. En la vida, lo más importante es tener una mentalidad de estudiante. Tener la mente de un estudiante significa:
"Tener una actitud de mejora y aprendizaje constante".
La persona que no deja de aprender tendrá la capacidad de conservar intacta la habilidad aprendida. Por ejemplo: las personas que aprendieron a hablar inglés, si no practican, se tornarán lentos, torpes y menos fluidos a la hora de hablar. En cambio, las personas que creen que ya aprendieron, tarde o temprano perderán la destreza aprendida.
5. Tu calidad de vida refleja la calidad de tus pensamientos. Los pensamiento determinan los sentimientos de las personas. Éstos, al mismo tiempo, determinan los comportamientos de las personas. De manera que los resultados que se consiguen en la vida son un producto de los propios comportamientos. Por lo tanto:
"Pensar bien, te conduce a obrar bien. Un pensamiento pobre, te conduce a tener actuaciones pobres".
De hecho, dice un adagio latino: "agere sequitur esse" (el obra sigue al ser). Para tener una calidad de vida espléndida, esto es, muy buena, hemos de cambiar nuestra forma de pensar.
6. El secreto para avanzar reside siempre en ponerse a actuar. Friedrich Nietzsche dice: "aquel que tiene un 'porqué' para vivir, encontrará casi siempre el 'cómo'". De hecho, si una persona se plantea constantemente una pregunta, tarde o temprano terminará encontrando la respuesta. Es cuestión de ensayo-error hasta dar con la tecla correcta. Así que lo peor de lo peor será: quedarse quieto, sin hacer nada.
"De modo que cualquier acción es mejor que no hacer nada".
Por lo tanto, el secreto para avanzar siempre hacia adelante es empezar algo y, empezar algo, no es otra cosa sino actuar progresivamente.
7. No hay duda: tu presente es tu futuro. Es bien sugerente el refrán que dice: "no dejes para mañana lo que debes hacer hoy". Se trata de ocuparse del presente, para procurarse el futuro deseado.
"Hacer hoy lo que corresponde ser hecho hoy te perfila a conseguir lo que deseas conseguir mañana".
Toda persona tiene la capacidad asombrosa de reinventarse a sí mismo, replantear sus proyectos, sus deseos, e incluso sus pensamientos. Por lo que siempre es posible repensar, mejorar, cambiar y aprender. La vida como tal es una gran oportunidad para aprender. Así que cuanto más aprende una persona en el presente, mejor será su futuro.
8. Lo importante es lo que haces cada día. Lo que uno hace cada día, o sea, la acción, es la verdadera medida de la inteligencia. Se puede pensar, idear, proyectar, maquinar cosas, etc., pero eso no es todo. Lo importante es actuar. La inteligencia es siempre inteligencia práctica.
"Lo importante es lo que haces cada día".
La única forma de que se produzca algún cambio en tu vida es comenzar a actuar. El éxito en la vida no está en acumular conocimientos, tener talentos y planes, sino en hacer, es decir, comenzar a actuar.
9. Viviendo entre codornices, difícilmente aprenderás a volar como las águilas. No hay nada peor, en esta vida, que estar rodeado de personas difíciles, tóxicas, miedosas, pesimistas, quejumbrosas y derrotistas.
"Procúrese, más bien, rodearse de personas que alimentan la confianza, el optimismo, el coraje, la inventiva, la iniciativa y la resiliencia constante".
'Rodearse de los mejores' siempre será el mejor consejo para las personas que se encuentran en un contexto donde están liderando.
10. Nunca pierdas de vista tus objetivos ni tus metas. Tener siempre presente las propias metas como los propios objetivos, es sinónimo de vitalidad siempre nueva. pues esto es lo que mantiene vivo a un líder o a una empresa. Como todos los objetivos y metas tienen consigo sus propias estrategias, éstas siempre han de ser flexibles y versátiles, de tal forma que se acomoden a las nuevas perspectiva o sean susceptibles de ser actualizados constantemente. De ahí que:
"Saber adaptar el propio plan a las nuevas circunstancias es de personas inteligentes".
Por eso, una de las cualidades que define a las personas de alto rendimiento es su capacidad de ser flexible de acuerdo a las exigencias que la situación requiere.


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